Sé que debería estar haciendo otras cosas, pero tengo tantas cosas en la cabeza que no me puedo concentrar.

He llegado a la conclusión de qué enloquecer no es del todo malo, algo de locura debe haber en nuestras vidas. Mis delirios se han tornado un poco más irracionales que de costumbre, seguidos de etapas de extrema lucidez, aunque ¿quién puede decir si no son más que delirios más arraigados?.

Que me sienta más cómodo en mis delirios no es extraño, mi mente es el mejor lugar que conozco, lo malo es pasar más tiempo allí que en el mundo “real”. A veces agradezco que mis delirios no se dejen contaminar por esa realidad… aún me pertenecen,o yo a ellos.