Cuando aún estaba en el colegio, en noveno, me gustaba escribir ensayos. Lo hacía en una máquina de escribir mecánica, “portátil”. Me encantaba el sonido de las teclas al ritmo de los pensamientos.  Luz Dary, la profesora de ciencias sociales, me impulsaba a escribir, leyendo cada uno de ellos y comentando sobre su contenido (la forma no era digna de mención).  Escribía sobre cualquier cosa que pasara por mi cabeza pero, en ese entonces, quería ser profesor así que la mayoría hablaba de educación, incluyendo autocrítica al proceso de aprendizaje. No recuerdo mucho de aquellos años, sin embargo hoy vinieron a memoria esos ensayos, y su temáticas.

Estudiante - A girl reads (World Bank - Creative Commons)
Estudiante – A girl reads (World Bank – Creative Commons)

Como parte de mi investigación he estado leyendo sobre psicología cognitiva, en particular sobre el papel de la emoción y la motivación en el aprendizaje, y sobre cómo el intelecto puede verse como un sistema con dos componentes, uno de conocimiento y otro personal. La palabra sistema es la clave, dado que lo que vemos como intelecto es resultado de las propiedades emergentes.

Otro de los conceptos que me han parecido muy claros, y que después de leerlo he identificado en muchos profesionales en el pasado, es el de desequilibrio (incertidumbre, disonancia). Muchas veces en el sistema educativo se enseñan patrones de soluciones, conceptos que sirven para solucionar cierto tipo de problemas o fórmulas genéricas para abordarlos, es importante para un estudiante entender este tipo de soluciones, sin embargo el problema se presenta cuando el problema a resolver se sale de esos modelos. Esto nos lleva a pensar en dos formas de conocimiento propuestas por Kagan, esquemático y semántico. El segundo tipo de conocimiento incluye construcción de significado, al encontrar incertidumbre el individuo puede adaptarse a los cambios y tratar efectivamente con ellos.

La dificultad de tratar con problemas que se salen de los patrones es un problema que ha sido identificado en muchos programadores, haciendo común el uso de test como fizz-buzz en entrevistas de trabajo. El ejemplo de Fizz-buzz nos muestra que muchos de los estudiantes de programación sólo aprenden a repetir soluciones preestablecidas, sin poder adaptarlas a sus necesidades. Las soluciones preestablecidas sólo serán útiles en los exámenes, los problemas del mundo real difícilmente se ajustan a un patrón definido, lo importante es saber adaptar los patrones aprendidos a un problema particular.

Como ingeniero de sistemas tengo la tendencia a ver todo bajo un enfoque sistémico. Es por esta razón que me parece que en el sistema educativo necesitamos enfocarnos en las propiedades emergentes, en la adaptabilidad, y en no dejar de lado ningún componente del intelecto –es importante incluir la motivación y las emociones en el aprendizaje. Debemos, aunque suena a cliché, enseñar a aprender.

Mientras escribía este post, Andrea compartió el vídeo de TED que acompaña esta entrada, Sugata Mitra: Construyendo una Escuela en la Nube.

One thought on “Reflexiones sobre educación y aprendizaje

  1. Tienes razón. Una vision mas integral del ser humano como objetivo final de mejores metodos de enseñanza, debe ser tenida en cuenta. Me ha parecido particularmente sorprendente, la anecdota con la que ilustras esa debilidad. Por alguna razon, creo que exponer este problema en estos terminos hace años, hubiese sido un escándalo. Pero no, resulta un llamado de atención a una situacion que se muestra con una frecuendia que tiende a una moda, para no decir norma. El tono suena a sugerencia, y no a una alarma, aun con lo alarmante que de facto es la ilustracion que refieres. Cuando leia la mitad de tu escrito, me contuve para no decir “si un estudiante no sabe como adaptar un patron, probablemente ni siquiera se ha dado cuenta que lo que aprendió, fue un patrón”. Resulta que la historia del FizzBuzz, es casi increible y mucho mas contundente que cualquier apreciacion. De no ser porque en mi experiencia he tratado con colegas que implementan las soluciones mas absurdas y complicadss para problemas penosamente elementales, hubiese pensado que ese articulo es una desproporcionada exageración. Pero no, muestra una triste realidad, muy comun en esta carrera. Puede que haya que enseñar a aprender, pero tambien hay que enseñar a enseñar.Saludos.

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