“De vez en cuando es bueno
ser consciente
de que hoy
de que ahora
estamos fabricando
las nostalgias
que descongelarán
algún futuro”
–Conjugaciones, 8(previsión), Mario Benedetti

El balance del 2011 es, en general, positivo:

  • Grado de la maestría. Un hito importante que encierra muchas cosas aprendidas, experiencias, el trabajo en una tesis en un tema que me apasiona, compañeros y amigos conocidos en el proceso.
  • Compartir, al menos un poco, con personas admirables. Charlas tan interesantes como constructivas.
  • Trabajar en proyectos fascinantes. Entre otros: Mi tesis 🙂 —MagosCloud–, el proyecto de calidad de experiencia para un operador celular, el proyecto de Juego Gerencial (aunque mi participación sea muy pequeña en ese gigante) y varios proyectos Web. 
Quedan algunas “lecciones aprendidas”, cosas que quiero mejorar en este nuevo año: 
  • Pasar más tiempo con los amigos. Este va ligado con el tercer elemento de la lista, me gustaría tener más tiempo para dedicarle a quienes son importantes para mí y conocer mejor algunas personas que están empezando a serlo. 
  • Mejorar la forma de presentar en público. Manejar los nervios, principalmente. El valor de los trabajos muchas veces es medido por la calidad de la presentación, un buen trabajo puede no verse reflejado en la evaluación si la presentación no tiene un buen nivel. He aprendido varias cosas para mejorar… pero sería bueno ponerlas en práctica con más frecuencia. 
  • Aprender a manejar mejor el tiempo. En algunas semanas de inspiración el tiempo alcanza para todo. El potencial está, con algo de disciplina espero poder convertir cada vez más semanas en “semanas de inspiración”.
Sólo queda esperar qué nos depara este 2012, por el momento se ve lleno de retos y oportunidades.

Sé que debería estar haciendo otras cosas, pero tengo tantas cosas en la cabeza que no me puedo concentrar.

He llegado a la conclusión de qué enloquecer no es del todo malo, algo de locura debe haber en nuestras vidas. Mis delirios se han tornado un poco más irracionales que de costumbre, seguidos de etapas de extrema lucidez, aunque ¿quién puede decir si no son más que delirios más arraigados?.

Que me sienta más cómodo en mis delirios no es extraño, mi mente es el mejor lugar que conozco, lo malo es pasar más tiempo allí que en el mundo “real”. A veces agradezco que mis delirios no se dejen contaminar por esa realidad… aún me pertenecen,o yo a ellos.

“La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.” Aristóteles

Cada persona que pasa por tu vida te deja algo de sí. Pero aún más que las que pasan, las personas que permanecen, sea físicamente o no, hacen parte de ti… te hacen ser quien eres.

Los momentos que pasamos juntos, las confidencias, la risa, las peleas… todo hace parte de mi, ha formado lo que soy ahora. Gracias por compartir momentos de tu vida conmigo y quiero que éste día en el que cumples un año más de vida recuerdes que siempre contarás con mi amistad y con mi apoyo cuando lo necesites.

Lovers Go Home

Mario Benedetti.

Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada,
y me encontraste bien
y te encontré más linda.

Ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde estoy.

Sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola,
que del vecino
territorio del amor,
ese desesperado,
empezarán a mirarnos
con envidia,
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.


Este post es dedicado a una persona muy especial que cumple años hoy.


Qué harías si pudieras volver a vivir algún momento…. sabiendo lo que sabes ahora?

Lo que somos hoy es el fruto de todos los momentos que vivimos, y decisiones que tomamos.

Tiendo a pensar mucho cada cosa que hago, creo que de tener la oportunidad trataría de disfrutar más el momento, actuar sin pensar en las consecuencias, no callar lo que sentía y demostrarlo. La vida me ha dado la oportunidad de conocer personas muy especiales, me habría gustado que supieran lo que han significado.

Mario Benedetti (Imagen de dominio público)

Hace ya un año que no estás físicamente con nosotros, sin embargo tu presencia nos acompaña, tu inmortalidad reside en cada uno de tus cuentos, novelas,  poemas, en cada uno de tus versos, en cada palabra.

PASATIEMPO

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía

cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era océano
la muerte solamente
una palabra

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros

ahora veterano
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra

Mario Benedetti
Los inmortales y la muerte , Viento del exilio

Picardía e ingenuidad reflejan, además de sus palabras, sus ojos verdes que producen al mirarlos sensación de paz y armonía. Tez blanca y delicadas facciones completan la imagen de su rostro.

Extrovertida y con extraordinarias habilidades artísticas, se convierte fácilmente en el centro de cualquier conversación. Así es ella.

Calmado, paciente, analítico y asertivo,  experto en un amplio rango de temas que le permiten desenvolverse con naturalidad en diferentes contextos. Un poco tímido e introvertido, gracias a lo cual ha ganado la fama de hombre de pocas palabras. Sus ojos reflejan sabiduría y comprensión, una sonrisa constante refleja su paz interior.

Ella, artista plástica prometedora que a pesar de su juventud, o tal vez gracias a ella, se ha convertido en parte de la élite nacional. Él, por su parte, dedicado a la academia y profesor de una de las universidades más importantes del país.

Cada vez que pienso en la gran capacidad para hacer daño del ser humano pienso en un plan de la  naturaleza para auto-destruirse como la única explicación para su existencia. Existen formas más eficientes para acabar con el mundo, como un meteorito, una inundación, la muerte del sol, llamas solares gigantes, una epidemia global…

Sin embargo la naturaleza parece haber optado por la opción más cruel y lenta posible, una especie con hambre voraz, con ambiciones desmedidas y con la idea de que el mundo es suyo —no como especie sino de cada individuo—­ y con las habilidades e inteligencia suficientes para modificar su entorno, pero no para darse cuenta de las consecuencias. El ser humano se desenvuelve muy bien en éste papel, destruyendo todo aquello que está en sus manos, sin embargo puede que no llegue a destruirlo todo porque cada vez se ha enfocado más en destruirse a sí mismo.

“Breve et irreparabile tempus omnibus est vitae.” Virgilio

No podía recordar un instante en que no estuviera pensando en ella. En eso se habían convertido sus días, semanas y meses en el último año, su vida ahora era sólo un cúmulo de recuerdos de un tiempo pasado.

No importa cuánto trate de traerla con sus recuerdos, no volverá,  él lo sabe y se conforma con vivir en una época diferente a su absurda realidad, el mundo sin ella no tiene color, no tiene sentido.

Ese día había algo diferente, dejó su oscura oficina, caminó por la plaza y por primera vez en mucho tiempo observó los rostros de las personas y sintió cómo había dejado de pertenecer a éste lugar. Pensó en él, en su vida, en su trabajo, pensó en su tiempo. “Su tiempo”, que había dejado de ser suyo para ser de ella. ¿Cómo recuperarlo?, ¿Quería hacerlo?

Esa noche era diferente, tenía la firme intención de recuperar “su” tiempo. Esa noche fue libre. Esa noche fue…  la última noche.

–Christian Ariza

El ser humano es complejo, producto de siglos de adaptación a un medio en constante cambio. Esta adaptación es evidente en nuestro instinto, dotándonos de habilidades y comportamientos que se formaron como respuesta a una necesidad precisa.

Sin embargo el ser humano no es meramente instintivo, es capaz de desarrollar complejos racionamientos para tomar sus decisiones. Aunque como seres humanos tratamos de creer que nuestras decisiones son racionales, lo cierto es que muchas veces son intuitivas o resultado de nuestro instinto más básico. Las decisiones intuitivas no son necesariamente equivocadas y muchas veces son tan o más acertadas como las que son producto de análisis profundos y complejos. Si tomáramos en cuenta toda la información al tomar una decisión, tardaría demasiado tiempo.

Partiendo de esta premisa no debemos tratar de racionalizar cada una de nuestras decisiones, sin embargo es importante no dejarnos llevar por algunos errores comunes a los que nos lleva nuestra intuición, que se derivan de mecanismos desarrollados en una época diferente a la actual y sin los cuales probablemente no habríamos sobrevivido.

Todo esto para decir que, no importa cuanto tratemos de negar nuestra naturaleza, es muy difícil (si no imposible) huir de nuestra humanidad.